El posicionamiento en IA consiste en aumentar las probabilidades de que una marca, empresa o contenido sea encontrado, interpretado y utilizado como fuente cuando herramientas como ChatGPT responden a una consulta.
No lo trataría como una disciplina completamente separada del SEO. En muchos casos, las mismas bases siguen siendo importantes: rastreabilidad, contenido útil, claridad semántica, autoridad, menciones externas y una estructura que permita entender qué entidad representa la web.
La diferencia está en que ya no hablamos únicamente de conseguir una posición dentro de una lista de enlaces. También interesa que una plataforma pueda recuperar información sobre tu marca, comprenderla correctamente y considerarla suficientemente relevante y fiable como para incluirla en una respuesta.
Qué significa aparecer en respuestas generadas por IA
La visibilidad en IA puede adoptar formas diferentes dependiendo de la plataforma y de la consulta.
Tu marca puede aparecer como:
- una fuente citada dentro de una respuesta;
- una empresa recomendada entre varias opciones;
- una entidad mencionada aunque no exista un enlace directo;
- una fuente utilizada para explicar un concepto;
- un resultado recuperado mediante búsqueda web.
Estas situaciones no son equivalentes y tampoco dependen necesariamente de los mismos sistemas.
Por ejemplo, ChatGPT puede utilizar búsqueda web y mostrar citas hacia las fuentes utilizadas. OpenAI explica que los sitios públicos pueden aparecer en esos resultados siempre que permitan el acceso de su buscador, aunque no garantiza ninguna posición concreta.
Esto cambia bastante la forma de pensar el problema: primero hay que asegurar que la información pueda ser descubierta y después trabajar para que sea suficientemente relevante y fiable.
Lo primero: asegúrate de que la web puede ser encontrada
Antes de hablar de contenidos, entidades o autoridad, comprobaría la parte técnica.
Si una plataforma no puede acceder correctamente a determinadas páginas, todo el trabajo posterior pierde valor.
Para ChatGPT Search, OpenAI recomienda permitir el rastreo de OAI-SearchBot y asegurarse de que el servidor o CDN no esté bloqueando sus direcciones IP. Su documentación oficial explica también que bloquear el bot puede impedir que el contenido de una página se utilice en resúmenes y fragmentos.
Por eso revisaría:
- robots.txt. Comprobar que no existe un bloqueo no deseado a los rastreadores relevantes.
- indexabilidad. Revisar noindex, canonicals, redirecciones y otras señales que puedan limitar el acceso o interpretación de páginas importantes.
- respuesta del servidor. Asegurarse de que CDN, firewall o sistema de seguridad no bloqueen determinados crawlers.
- contenido accesible. La información importante no debería depender exclusivamente de elementos difíciles de rastrear o interpretar.
No considero esta parte “GEO avanzado”. Es simplemente asegurar que el sistema pueda acceder a la información antes de pedirle que la utilice.
Haz evidente qué entidad representa tu web
Después de la parte técnica, una de las preguntas que me haría es: ¿queda claro quién es esta empresa, qué hace y con qué temas está relacionada?
Una web puede contener cientos de artículos y seguir comunicando mal su entidad principal.
Intentaría que las páginas clave respondieran de forma coherente a cuestiones como:
- quién presta el servicio;
- qué servicios ofrece;
- en qué áreas tiene experiencia;
- dónde trabaja;
- qué personas o empresas están detrás;
- qué pruebas existen de su actividad;
- qué relación tiene con los temas sobre los que publica.
Esto conecta directamente con el trabajo que explico al construir una entidad reconocible alrededor de una marca o profesional.
No se trata de repetir el nombre de la empresa en todas las páginas. Se trata de mantener consistencia entre quién eres, qué haces, qué publicas y qué fuentes externas hablan de ti.
Crear contenido que pueda utilizarse como fuente
No todo contenido tiene la misma capacidad para convertirse en una referencia útil.
Una página que simplemente reformula definiciones conocidas aporta poco valor adicional. En cambio, una URL que responde claramente a una pregunta, estructura bien la información y aporta evidencia o experiencia concreta puede resultar mucho más útil para cualquier sistema que necesite sintetizar una respuesta.
Cuando preparo contenidos con esta perspectiva intento incorporar:
- Respuestas claras. La información principal debería aparecer sin obligar al usuario a atravesar párrafos de introducción innecesaria.
- Datos verificables. Cuando existe una afirmación factual importante, prefiero respaldarla con fuentes primarias o evidencia propia.
- Experiencia real. Procesos, criterios, ejemplos, decisiones y limitaciones aportan más diferenciación que repetir definiciones.
- Estructura semántica. Cada página debería tratar una entidad y unos atributos suficientemente claros.
- Límites temáticos. Evito convertir una URL en un texto que intenta responder a todas las preguntas relacionadas.
Esta lógica se parece mucho a la que aplico al definir qué información necesita realmente una página antes de redactarla.
Ser citado no depende únicamente de tu propia web
Una marca puede explicar perfectamente quién es dentro de su propio dominio y seguir teniendo poca presencia fuera de él.
Por eso considero importante trabajar también las corroboraciones externas.
Me interesa especialmente que existan fuentes independientes que relacionen de forma coherente a la entidad con sus atributos importantes:
- medios especializados;
- directorios relevantes;
- asociaciones profesionales;
- entrevistas;
- eventos;
- casos de clientes;
- perfiles profesionales;
- menciones editoriales.
No buscaría menciones únicamente por volumen. Una referencia contextual en una fuente realmente relacionada con tu actividad puede aportar más claridad que decenas de apariciones genéricas.
Aquí el trabajo se acerca bastante a lo que explico al reforzar las señales que existen alrededor de una marca en la web.
Qué tipo de contenidos priorizaría
No empezaría creando cien artículos sobre cualquier término relacionado con el sector.
Para una empresa que quiere aumentar su visibilidad tanto en buscadores tradicionales como en sistemas generativos, normalmente daría prioridad a páginas que ayuden a definir claramente:
| Tipo de página | Qué aporta |
|---|---|
| Servicios | Explican qué hace realmente la empresa y para quién. |
| Sobre nosotros / autor | Aclaran identidad, experiencia y responsables. |
| Casos reales | Aportan evidencia sobre experiencia y resultados. |
| Guías especializadas | Relacionan la entidad con conocimientos concretos. |
| Metodología | Muestra cómo se toman decisiones y qué criterios se utilizan. |
En otras palabras, priorizaría contenidos que ayuden a responder qué eres, qué sabes, qué haces y qué evidencia existe.
No intentaría escribir “para ChatGPT”
Una de las desviaciones que evitaría es modificar el estilo de toda una web intentando adivinar qué formato “prefiere” un modelo concreto.
No existe una plantilla universal que garantice una cita o una recomendación.
OpenAI indica expresamente que ChatGPT Search utiliza distintos factores para ofrecer resultados relevantes y fiables y que no existe garantía de aparecer en una posición determinada.
Por eso no basaría una estrategia en recetas como:
- hacer todas las respuestas de 40 palabras;
- poner una definición debajo de cada H2;
- crear FAQs masivas;
- repetir constantemente la entidad;
- generar cientos de páginas para cubrir variaciones mínimas.
Ese tipo de acciones pueden terminar empeorando la experiencia del usuario y la propia calidad del sitio.
Cómo medir el posicionamiento en IA
Esta parte todavía requiere más cautela que la medición SEO tradicional.
No tenemos un equivalente universal a Search Console que permita conocer todas las consultas en las que una marca aparece dentro de diferentes modelos.
Por eso trabajaría con varias señales.
- Citas detectadas. Comprobar si determinadas páginas empiezan a aparecer como fuentes en respuestas relevantes.
- Menciones de marca. Analizar en qué contextos aparece la empresa y con qué atributos se relaciona.
- Tráfico referido. Revisar visitas procedentes de plataformas de IA cuando puedan identificarse.
- Consultas de marca. Observar si crecen determinadas búsquedas relacionadas con la entidad, aunque no atribuiría automáticamente ese crecimiento a IA.
- Visibilidad sobre consultas objetivo. Realizar comprobaciones recurrentes sobre un conjunto estable de preguntas relevantes.
Me interesa especialmente mantener siempre las mismas consultas de prueba. Si cada semana preguntas algo diferente, comparar resultados pierde bastante valor.
SEO y GEO deberían trabajar juntos
No considero que una empresa deba elegir entre SEO tradicional y optimización para buscadores generativos.
En gran parte comparten infraestructura y activos:
- una web técnicamente accesible;
- contenidos útiles;
- entidades claras;
- fuentes externas;
- autoridad temática;
- información actualizada;
- buena arquitectura.
Después existen matices específicos según cómo cada plataforma encuentre y utilice información.
Por eso prefiero pensar en visibilidad orgánica multicanal antes que crear dos webs o dos estrategias independientes.
Si quieres ver las diferencias con más detalle, explico también qué cambia realmente entre SEO tradicional y optimización para sistemas generativos.
Cómo lo trabajaría en una empresa
Si tuviera que mejorar la presencia de una marca en buscadores tradicionales y sistemas de IA, seguiría aproximadamente este orden:
Accesibilidad → entidad → páginas clave → información diferencial → corroboración externa → seguimiento.
No empezaría generando más contenido.
Primero comprobaría si existe una base suficientemente clara. Si una empresa tiene información contradictoria, servicios mal definidos, pocas evidencias externas y una arquitectura confusa, publicar cincuenta artículos nuevos probablemente no sea la prioridad.
El objetivo final no es conseguir que una IA mencione el nombre de la empresa una vez.
Es conseguir que la web y las fuentes externas representen de forma consistente qué es la entidad, qué hace y por qué puede considerarse relevante para determinadas consultas.
Puedo revisar cómo está representada actualmente tu entidad, qué información pueden recuperar los sistemas de búsqueda y qué páginas o señales merece la pena reforzar antes de ampliar contenido. Puedes ver también cómo planteo este tipo de proyectos de visibilidad en IA.
Soy consultor SEO con más de diez años de experiencia ayudando a marcas a generar valor sostenible a través de la búsqueda en Google, la búsqueda impulsada por IA y las redes sociales. Me enfoco en diseñar estrategias de búsqueda pensadas para la escalabilidad y la durabilidad, trabajando la autoridad, la coherencia semántica y el reconocimiento de marca, así como la visibilidad tanto en la búsqueda tradicional como en los nuevos entornos de descubrimiento basados en inteligencia artificial.